Por buenos motivos…

 

Muy de vez en cuando , un viejo e incomprendido instrumento jurídico se revaloriza y vuelve a surgir de sus cenizas. El reciente ejemplo de los fideicomisos, como legendaria herramienta romana, hoy rejuvenecida y aplicada a través de la ley 24.441, es uno de los mejores ejemplos de la veracidad de esta afirmación.

En el caso del LIBRO DE OBRA, creado para otras circunstancias, es decir, para la obra pública y en otros tiempos, vuelve a suceder lo mismo, porque en su aplicación a la obra privada, se transforma en una herramienta; una herramienta de altísima precisión

Su autorización y legitimación para utilizarla en forma defensiva, está avalada por el título profesional, la vigencia de la matrícula y el cumplimiento integral de todas y cada una de las leyes y reglamentaciones vigentes.

Como toda herramienta sofisticada, es muy delicada y por ello, sin que esto pretenda ser un manual de instrucciones, van aquí algunos consejos, para su mejor uso y mantenimiento:

1.- Cuídela, respétela y manténgala en un lugar seco, lejos del alcance de los comitentes y contratistas y hasta cierto punto, transfórmela en una prolongación de su mano profesional.-

2.- No olvide que su uso no es obligatorio, como tampoco lo son un buen seguro o materiales de calidad, pero tampoco olvide que cuando necesite probar hechos o actos cumplidos en la obra o deslindar responsabilidades, recurrirá a ella como una vieja y leal amiga.-

3.- Incluya con precisión la fecha de inicio de la obra y en su caso, los impedimentos ajenos a su responsabilidad que usted estime deban ser registrados. Recuerde que al momento del conflicto, la memoria se debilita y quedan pocos registros de lo realmente acontecido.-

4.- Registre nombres y vuelque por escrito todas las órdenes, especificaciones, detalles e inquietudes, que usted considere que eventualmente debe poder probar que puso en conocimiento del comitente o empresa constructora.-

5.- Como la ley no impone forma alguna para llevar este LIBRO DE OBRA, haga volar su imaginación creativa e incluya, si lo desea, imágenes visuales, copias de presupuestos, folletos y garantías de materiales y hasta algún diseño especial, recomendado a sus subalternos. Si está acostumbrado a dibujar sobre paredes de la obra o sobre papeles sueltos, cambie de costumbre y dibuje sobre el libro de obra.-

6.- Si emplea materiales novedosos, a los fines de construir la obra, asegúrese previamente de contar y volcar por escrito en el libro, con los antecedentes que a su juicio sean suficientes para acreditar la buena calidad y probado rendimiento de los mismos.

7.- Pruebe por escrito que requirió a quien corresponda (comitente, constructor o subcontratista) las pólizas de seguro obligatorias y los elementos exigidos para Higiene y Seguridad en el trabajo.-

8.- A la hora de recepcionar un trabajo, indique con la mayor precisión posible, cuales son los vicios aparentes que su buen ojo de director de obra ha detectado. No olvide, que los mismos se purgan con la recepción y que luego será tarde para lágrimas.-

9.- Verifique las propiedades linderas e incluya sus comentarios. Si las mismas, han violado el deber de conservación y mantenimiento que exigen los Códigos de Edificación, formule la correspondiente denuncia e inscriba en el Libro todos los detalles que a su juicio ayudarán para evitar el conflicto futuro.-

10.- Si por razones ajenas a su voluntad, la obra se paraliza, proceda a inscribir esta circunstancia en el Libro y ordene a quien corresponda las medidas de seguridad que usted decide, para que sean utilizadas durante la paralización.-

11.- Si recibe instrucciones sobre cambios de proyecto o adicionales, use el LIBRO DE OBRA, para registrar los mismos y no olvide de presupuestar con seriedad y exactitud las nuevas obras requeridas.-

12.- Al momento de la recepción, ya sea esta total o parcial, extreme los cuidados, e incluya en el Libro la conformidad de su comitente con o sin reservas sobre el resultado de la obra realizada.-

13.- Recuerde finalmente, que si bien jamás en la historia, las construcciones han tenido la calidad media actual, tampoco jamás en la historia jurídica, han existido tantos procesos judiciales o administrativos contra profesionales, juzgando desprolijidades presuntas o reales en el arte de construir, que usted puede evitar.-

El Dr. Daniel Enrique Butlow es abogado y profesor titular honorario de arquitectura e ingeniería legal.