(O LA VENGANZA DE LA CIUDAD)

 

Un campo loteado, no es ciudad.  A esta conclusión fáctica llegan oleadas de otrora compradores de lotes periféricos, cual colonos atacados en su caravana hacia la conquista del Oeste.

Aparece así el Sealing, o leasing al revés, que es la manifestación más clara del fenómeno de reurbanización inversa de Buenos Aires.

Parece una obviedad, pero no lo es. Es una mirada a las consecuencias de dos décadas de avance sobre la periferia legal.

Ud. conoce el Leasing, ha sido claramente tipificado por el nuevo Código Civil y Comercial.  Pero jamás han imaginado éste nuevo.

Es  la compra con opción a alquiler. El fenómeno recurrente de las urbanizaciones privadas con un éxodo constante a la ciudad.

La inversa de la periurbanizacion en ciudades parque, y su regreso a ciudades parquet.  Algo así como 1/leasing.

Y con un repago continuo, en cuotas, del remanente entre un hábitat urbano y uno post conurbano.

 

Como que existe un repago? Si yo pagué mi lote/casa en su totalidad, al 100%!!

 

No, amigo/a. Ud. pagó solo una parte, el resto lo paga cada vez que el usuario mueve su vehículo de flota (porque hace falta una flota de 2 o 3 autos)

Ejemplo,  un viajecillo de ida y vuelta, pongamos unos 25 días por mes, a valor de nafta más peaje, pongamos unos xxx pesos por mes.

Ahora multiplique esos xxx mensuales por 12, y lo que le da, agréguele un cero, o sea, haga la proyección a los 10 años de estar instalado, y tal vez multiplique esos por dos autos.

 

Ese valor, que le dará una cifra de varios miles de billetes de 100, los debe proyectar contra el valor presente de su vivienda, pero no se deprima y siga leyendo.  Dele.

Ocurre que la ciudad, el hecho colectivo más increíble de la historia de la humanidad, se ha vuelto resiliente. Ya no acepta plásticamente las deformaciones de la planificación de mercado.

Se repone de las tomadas de pelo de dos décadas de cuentines del quick business. Sabe por qué? Porque la ciudad, como decíamos al principio, no es un campo loteado. Se ha fagocitado a muchos que la han dado por muerta.

Miles de ex alegres compradores, resuelven un día probar que tal es eso de la vuelta a la ciudad.  Los pibes ya están en la facultad, la nena grande se fue a vivir sola, y semejante casa de 300m2 es ingobernable, y las expensas son como bancar una base de la OTAN en Oriente Medio.

Y comprueban que encontrarle novio a la casa del country, es más difícil que tomar sopa con tenedor.

Pero si yo tengo 300m2, como no voy a poder canjearlos por 150m2 en esta urbe imposible, a la que juré no regresar jamás!

Florecen las permutas, y las cuentas comparadas. Que podremos alquilar con lo que recaudamos de la casa? Y quien pagará las suculentas expensas que se vienen?

 

La opción de alquilar la casa para, al menos, salvar los pagos de expensas mensuales, se baraja en familia. Y reducir el alcance de los amenities, también.

 

Hablaremos de lo cercana que queda de la ciudad, a unos 15 minutos. Es verdad. Siempre que regresamos en avión a Buenos Aires, en ese tiempo llegamos al Aeroparque.

 

El último acto, es el de Ud. yendo a la Receptoría de Avisos (de otro barrio, claro), afinando el texto que va  a ser algo así:

 

 

DÑO PTA/VDE CASA 300M2 EN C.C

X  DEP EN CABA. DIF A CONVENIR

 

(Y LUEGO SUS DATOS).

 

Fin.

 

Por el Arq. Marcelo David Almuina

Director ejecutivo de la división Arquitectura Pericial del Estudio Butlow.