Han terminado por dominar la geografía del Gran Buenos Aires. Mostrando a través de su discutible plasticidad, que se puede tener una privacidad pública. Y con ella, que el acto de simulación de tener, importa mas que la realidad. Son las casas Facebook, claro.

Difunden sus atributos formales ya remanidos, convertidos en invariantes. Luego de ver una de ellas, parece haber estado en todas. Y sus materiales, presentados como innovaciones, son en su mayoría un sistema de muñecas rusas, una dentro de la otra.

Emplazadas en terrenos de reciente subdivisión, y en general con cotas elevadas apenas hace unos años, sobre humedales modificados, en la conurbanizacion empresarial que el estado ausente permite, estimula y aprueba callando.

La vida transcurre en ellas, en el dominio de lo mediatico. Forzadas a convertirse en protagonista de paisajes desvalidos en los que se las instala, plenas de felicidad, y para toda la vida. Porque eso son, productos que permanecerán fieles junto a su propietario para siempre.

Porque siempre habrá un loteo nuevo con parcelas a pagar en cuotas. Sin escritura, claro. Que hacen que su nueva casa valga algo asi como el lote original menos el costo de la demolición. Y con amables casas que elegís y te las hacen en 120 dias. De acuerdo al criterio de los constructores, que han sido aprobados por la urbanización.

Es que son casas de catalogo, dicen algunos para atajarse. Su repertorio es de pocas notas:

Fundaciones tipológicas repetidas, no coincidentes en la realidad respecto de su documentación grafica, mamposterías de ladrillos huecos que no cumplen la normativa térmica de la provincia de Buenos Aires, y que las autoridades municipales se empeñan en dejar pasar.

Cubiertas planas y muros delgados con revoques de color, (ambos sin aislación), cielorasos y tabiques de roca de yeso, pisos flotantes y mucho vidrio para ver y ser vistos. Además de cañas huecas y jardines feng shui.

Porque en las casas Facebook no implica solo tener, sino exhibirlo en el propio muro. A los del exterior, a los del club, a los del barrio, o a los vecinos, según su cercanía. No se conciben sin el acto simultáneo del goce de la segura contemplación ajena. Gente incluida, claro.

Gozan de la ventaja de que arman el paisaje a la vez que son construidas, con un estándar que dan ganas de comprarse una maquina del tiempo y conservar a tantos maestros constructores y frentistas, que aun hoy hacen las delicias de los paseantes de las grandes urbes.

Planta baja y un piso alto, nos repiten. No mas que ello, por los códigos. Y por los suelos, que son solo algo mas que un campo loteado. Si en la pampa, lo que sobra, es tierra, nos guiñan. Como si la aptitud de los sitios y la infraestructura fueran temas de Jupiter.

Cuando fallan, y a modo de síntesis de miles de casos, empiezan a resonar las explicaciones de manual:

1.- Esta gente sabía que estos terrenos eran nuevos, y las casas siguen asentándose . (lease, las fundaciones que les hicieron, que debieron ser muy costosas y no lo fueron, tiene asentamientos diferenciales que la deterioraron o inutilizaron, muy cerca de la ruina)

2.- Todas las casas en este barrio tienen grietas y fisuras, los vecinos lo saben y lo aceptan. (ninguno ha hecho el adecuado contrato de proyecto, dirección y construcción, que lo defienda de los daños de su vivienda reciente)

3.- Antes de mudarte, tenes que ponerle los equipos de aire, minimo dos en el estar, y uno en cada dormitorio (el criterio de diseño ambiental, es en general inferior a cero, las leyes térmicas no se cumplen, y se inician procesos de degradación aun en viviendas no habitadas)

4.- Es común que algún sector de tu casa se mueva más que el resto (la teoría de la deriva continental se comprueba cuando un sotano, bodega, cuarto de huéspedes o garito clandestino, es súbitamente elevado por las napas de agua)

5.- Y si, lo cierto es que hay colores de revoques que se degradan más que otros. (Los procesos de fisuración por movimientos mecánicos de la estructura y la envolvente, marcan los revestimientos, iniciando un proceso indetenible de evaporación y condensación, adentro y afuera, que alteran rápidamente todo el exterior.

6.- En definitiva, esto es la naturaleza, cambiante, dinámica y vivida. (o sea, bancate la que venga porque ya te mudaste. Y si encima sos parte del fideicomiso, o sea que no tenes titulo o apenas un boleto, en el que nos apoderaste para modificar todo, peor aun.)

Es muy bueno saber, que como en la red social, un poco a todos nos pasa lo que sabemos que viene con estas casas. Por eso nos comunicamos. Al instante. Para aunque sea, no sentirnos tan solos.

Es por eso que esto de las casas Facebook, no me gusta.

Por el arquitecto Marcelo David Almuina

Arquitecto y Patólogo de la Construcción