(La vida, no siempre es justa)

La consulta es aparentemente clara y de fácil respuesta. Se me pregunta si la responsabilidad final sobre la seguridad de obra debe recaer sobre el director de obra, sobre la empresa constructora o sobre las ART.

El consultante, que es un importante portal dedicado a la Arquitectura y el Urbanismo, me informa que también ha realizado una encuesta, habiendo contestado 28% por el director de obra, 66% a favor de la empresa constructora y 5% por las ART.

Ahora pide nuestra opinión: Cuando estudiaba Derecho en la Universidad de Buenos Aires, uno de mis profesores más queridos y distinguidos, Werner Goldsmith, despidió su última clase rogándonos que cuidáramos perfectamente en distinguir qué era lo justo y qué era lo jurídicamente exigible, ámbitos que no siempre se corresponden.

En la encuesta reseñada, probablemente podemos encontrar cuál sería la idea de justicia aplicada a la seguridad de una obra, respecto de sus responsabilidades emergentes.

Pero me adelanto a afirmar que la realidad jurídica es muy diferente a la idea que han tenido los participantes en la encuesta.

Explicaré mis razones:

1) Rige en la República Argentina una Ley de Seguridad e Higiene en el Trabajo N° 19.587, una Ley sobre Riesgos del Trabajo N° 24.557 y una Ley específica relacionada con los Trabajos de Construcción N° 22.250.

2) En el año 1996, el Presidente de la Nación dicta el Decreto N° 911/96, que plasmó un acuerdo arribado en el ámbito del Ministerio de Trabajo y de la Seguridad Social , entre los representantes de la U.O .C.R.A., por el sector sindical; la Unión Argentina de la Construcción y la Cámara Argentina de la Construcción , por el sector empresarial.

3) Por dicho Decreto 911/96, se estableció que el mismo sería de aplicación en todo el ámbito de la República Argentina (Artículo 1), incluyéndose en el concepto de obra de construcción a todo trabajo de ingeniería y arquitectura realizado sobre inmuebles, propios o de terceros, públicos o privados, comprendiendo excavaciones, demoliciones, construcciones, remodelaciones, mejoras, refuncionalizaciones, grandes mantenimientos, montajes e instalaciones de equipos, etc.

Este Decreto (que reemplaza a las disposiciones del Decreto N° 351 y Resolución N° 1069 del Ministerio de Trabajo y de la Seguridad Social ), contiene ni más ni menos que 377 artículos que se dedican a todos y cada uno de los detalles a tener en cuenta cuando se construye una obra (andamios, cocina, agua para consumo humano, manipulación de materiales, protección contra caídas de personas, instalaciones eléctricas, protección contra incendios, equipos de protección personal, ruidos y vibraciones, iluminación, etc), a los fines de preservar la higiene y la seguridad en el trabajo.

4) Si bien es cierto que son sujetos obligados los empleadores (Artículo 3), este concepto de responsabilidad es extensible al comitente, juntamente con el o los contratistas en forma solidaria. (Art. 4)

5) Cuando la norma se refiere a contratistas, no hace distinción alguna entre los contratistas de obra material y contratistas de obra intelectual (por ejemplo, proyectista y director de obra).

6) Por Resolución SRT 319/99 se ha establecido, por si quedara alguna duda, que en aquellos casos en que desarrollaran actividades simultáneas dos o más contratistas o subcontratistas y no hubiera un contratista principal, o hubiera varios contratistas principales, las personas físicas o jurídicas que actúen como comitentes en las actividades de construcción, deberán llevar a acabo las acciones de coordinación de higiene y seguridad, durante todo el tiempo que dure la ejecución de la obra, implementando un servicio de higiene y seguridad.

7) Por fin, la Resolución 51/97 de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, impone al director de obra (Punto H del Anexo 1) la firma, junto al empleador del Programa de Seguridad que debe contener como mínimo lo siguiente:

a) Un programa por obra o emprendimiento ya sea que el empleador participe como contratista principal o bien como subcontratista, según lo establecido en el artículo 6° del Anexo del Decreto Reglamentario N° 911/96.

b) La nómina del personal que trabajará en la obra y será actualizado inmediatamente, en caso de altas o bajas.

c) Identificación de la Empresa del Establecimiento y de la Aseguradora.

d) Fecha de confección del Programa de Seguridad.

e) Descripción de la obra y sus etapas constructivas con fechas probables de ejecución.

f) Enumeración de los riesgos generales y específicos, previstos por etapas.

g) Contemplar cada etapa de obra e indicar las medidas de seguridad a adoptar, para controlar los riesgos previstos.

 

Han pasado algunas horas desde que escribí este informe.

Ahora intento pulirlo, y recuerdo entonces un cuento infantil.

La abuela le cuenta una historia a su nieta.

Al finalizar el cuento le dice que finalmente es el hombre viejo, malo y cruel el que se casa con la princesa.

La nieta se queja: -Pero abuela, esto no es justo!-

La abuela termina diciéndole, la vida no siempre es justa…

 

 

Por Daniel Enrique Butlow

Abogado y Profesor titular honorario de arquitectura e ingeniería legal.